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domingo, 23 de septiembre de 2012

Tetraclinis articulata, un tesoro de Murcia, reliquia del Mioceno tardío.

El Estrecho de Gibraltar la separó de sus hermanas africanas.

La Sabina mora, Araar, Ciprés de Cartagena, Sandarac, etc... de nombre científico Tetraclinis articulata, es una pequeña conífera de la família de las Cupressaceae de porte generalmente arbustivo, aunque en condiciones muy favorables puede llegar a alcanzar los 16 metros de altura y un grosor de tronco de 1´2 metros. Es la única especie del género Tetraclinis.

 
Diminuto ejemplar recién nacido de Tetraclinis articulata en febrero de 2005. Hace algo más de 7 años un joven de Cartagena visitó la web de mi jardín y buscó alguna foto de este endemismo iberoafricano tan querido por los botánicos murcianos, pero no encontró ninguna. Miró luego en la lista de plantas del jardín y comprobó que no tenía ningún ejemplar de esta bellísima conífera. Algo disgustado me escribió un correo ofreciéndome semillas de Tetraclinis articulata de Cartagena, porque "quiero que tengas una planta endémica de Murcia en tu jardín", me dijo. A los pocos días me llegó un sobre con 4 semillas de Araar cartagenero.

 De las 4 semillas que me mandó aquel muchacho (que si un día lee este artículo quiero que sepa que se lo dedico en agradecimiento a su gesto tan generoso) germinaron 3 plantitas, de las cuales sólo una logró sobrevivir. Ahora con más de 7 años de edad se ha convertido en un arbolito de más de tres metros de altura que crece a gran velocidad y parece sentirse muy a gusto enraizado en la pedregosa y calcárea tierra de Mallorca.

El botánico que le dió el nombre supo resumir en dos palabras femeninas la esencia de su anatomía. El nombre en latín del género Tetraclinis procede de la unión de dos palabras griegas, τετρά y κλινα, que significa cuatro camas o cuatro lechos, por las cuatro escamas cóncavas que forman el estróbilo de sus frutos y recuerdan los antíguos reclinatorios (triclinios) de los romanos. (De κλινη, κλινης = cama proceden algunas palabras actuales de nuestro idioma, como el mismo reclinatorio, reclinar, inclinar, declinar, clínica, clinómetro, triclinio, etc..). El nombre de la especie, articulata, hace referencia a la curiosa disposición de las ramillas como si fueran piezas sueltas unidas o articuladas por sus extremos. 

Ramillas "articuladas" de la Sabina mora.

La distribución actual del Araar en el sudeste de la Península Ibérica (montañas de Cartagena en la província de Murcia), en el norte de África (Marruecos, Argelia, Túnez y Melilla) y pequeñas poblaciones en la isla de Malta y en la isla de Chipre nos habla claramente de su origen miocénico. Como dato curioso en 1997 se descubrió un rodal de Tetraclinis articulata con 24 individuos centenarios en el Parque Nacional de Doñana, concretamente en el Coto del Rey en Hinojos (Huelva), alguna de hasta 16 metros de altura y un perímetro de tronco de 2´62 metros, mucho mayores que las de Cartagena. Dada su avanzada edad, su gran tamaño y la ausencia de indicios de haber sido plantadas por el hombre, se deduce que son naturales, un vestigio de lo que fueron grandes bosques de Tetraclinis antes de la intensa deforestación a manos del hombre. Tetraclinis articulata en Doñana.

 Ciprés de Cartagena de 13 meses de edad en marzo de 2006. Se aprecia muy bien como le van cambiando las hojas a medida que crece. Las primeras, las que visten el tallo, son largas acículas puntiagudas como las de cualquier conífera. En cada nueva brotación se van haciendo más cortas hasta prácticamente desaparecer en su fase adulta, como se ve en las ramillas articuladas de la foto anterior. El árbol realiza la fotosíntesis directamente en las ramillas verdes. Estas dos fases en la foliación, con un follaje juvenil y un follaje adulto, son típicas de las coníferas de la família de las Cupressaceae: sabinas, enebros, cipreses, tuyas, chamaecyparis, platycladus...

El mar Mediterráneo, descendiente directo del primitivo mar de Tetis, se secó casi completamente hace unos siete millones de años durante la gran crisis salina del Messiniense del Mioceno tardío que duró aproximadamente un millón de años, durante los cuales el agua marina se evaporó y sus sales se depositaron sobre la arena reseca, transformando en valles desérticos sin vida lo que antes había sido un rico fondo marino. La causa de esta desertización fue un súbito cambio climático que enfrió mucho la Tierra e hizo que se acumulase el agua dulce en forma de hielo sobre la Antártida, cubriéndola de una gruesa capa de agua congelada de varios kilómetros de grosor, lo que ocasionó una disminución importante de las lluvias en todo el planeta y por supuesto también en el Mediterráneo y un descenso del nivel de los océanos de más de 100 metros.

 
Mismo Araar a los 4 años y 9 meses de edad en noviembre de 2009. Llevaba once meses sembrado en su lugar definitivo. Lo sembré exactamente el día 13 de octubre de 2008.

Coincidiendo con este enfriamiento global se produjo un movimiento brusco de la placa tectónica africana, la cual, en su contínuo ascenso hacia el norte desde que se separó del gran continente austral Gondwana, chocó violentamente con la placa tectónica europea y como resultado de esta colisión se elevó el fondo marino, formándose el Macizo Bético-Rifeño que cerró la comunicación entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. La disminución de las lluvias y el cese en la entrada de agua oceánica sumió al Mediterráneo en un proceso de desecación progresiva por simple evaporación y en pocos milenios se transformó en un desierto de arena muy salada con algunos lagos de aguas cáusticas en las partes más bajas, a los que acudían bandadas de flamencos rosados africanos y asiáticos para alimentarse de los pequeños invertebrados y algas halófilas que habitaban en sus aguas salobres.

Límites aproximados del Macizo Bético-Rifeño durante el Mioceno Tardío en plena Crisis salina del Messiniense con lagos muy salados ocupando las zonas más bajas del lecho de la Cuenca Mediterránea. El tamaño de los lagos salobres dependía de las escasas lluvias, llegando a secarse completamente durante algunos milenios. En las cimas de las montañas las lluvias eran algo más generosas que en los profundos valles cuyo suelo arenoso estaba cubierto por una gruesa capa de sal.

Durante este millón de años lo que habían sido islas se convirtieron en montañas y las costas europea y africana se unieron en un todo contínuo sin agua que las separase. Fué entonces cuando muchas plantas y animales europeos, africanos y macaronésicos pudieron expandir sus poblaciones y ocupar toda aquella vasta región. El ciprés de Cartagena, nuestra Tetraclinis articulata, desde su África natal colonizó las montañas del Macizo Bético-Rifeño, asentándose en las vertientes montañosas más cálidas orientadas hacia el sur.

 Distribución actual de las poblaciones autóctonas conocidas de Tetraclinis articulata. En el sudeste español existen pequeñas poblaciones asilvestradas fuera de Murcia, especialmente en Málaga y Alicante, que son producto de antiguas repoblaciones.

Al finalizar el período Messiniense hace unos 6 millones de años la Tierra sufrió un nuevo cambio climático con un calentamiento global que aumentó las lluvias en todo el planeta, fundiéndose una gran parte de los hielos antárticos y elevándose el nivel del agua de los océanos en más de 60 metros. Al mismo tiempo se produjo un nuevo movimiento de las placas tectónicas europea y africana que se separaron y el Macizo Bético-Rifeño se partió en dos formándose un profundo surco, el Estrecho de Gibraltar, que permitió de nuevo la entrada de agua oceánica hacia el mar Mediterráneo, formándose una impresionante cascada de varios kilómetros de caída y un caudal de millones de toneladas de agua por segundo, que llenó rápidamente la Cuenca Mediterránea en tan solo unos 1000 años.

Ciprés de Cartagena anterior a los 7 años y medio de edad en septiembre de 2012 con una altura que supera los 3 metros. Su querencia por la luz solar le hace crecer inclinado hacia el sol del mediodía.

Edito este artículo para mostraros mi Tetraclinis murciano a los 9 años y 9 meses de edad a finales de noviembre de 2014 con una altura que supera los 5 metros. En los últimos tres años ha crecido a un ritmo vertiginoso de aproximadamente 1 metro al año.

Y aquí tenéis las semillas producidas por mi Tetraclinis en el segundo año que da frutos, recolectadas el día 15 de octubre de 2016.  Tras tomarles la foto las he sembrado repartidas en dos macetas en tierra vegetal.
 Espero que nazca alguna de ellas.

Lo que durante el período Messiniense habían sido montañas rodeadas por un desierto salobre se convirtieron en las islas mediterráneas actuales, aisladas de nuevo por el agua marina. Las plantas y animales que vivian en ellas quedaron aislados del resto de poblaciones de su misma especie, como le ocurrió a la conífera Tetraclinis articulata, sobreviviendo hasta nuestros días como reliquias de aquellos convulsos tiempos prehistóricos.

Estróbilos masculinos de Tetraclinis articulata en noviembre. Este árbol es monoico con flores masculinas y femeninas separadas sobre la misma planta.

Flores femeninas de Tetraclinis articulata sobre el mismo ejemplar anterior.

Detalle de una flor femenina de Tetraclinis articulata.

Fotografía combinada con las flores masculinas y femeninas.

Frutos de Tetraclinis articulata a punto de madurar en agosto.

Detalle de los frutos anteriores.

Frutos maduros a mediados de septiembre. Las cuatro escamas del estróbilo se abren para dejar salir las semillas aladas.

Frutos de Tetraclinis articulata con las escamas en forma de reclinatorios romanos.

Diminutas semillas de Tetraclinis articulata en forma de sámara alada, que vuelan como pequeños helicópteros arrastradas por el viento para colonizar nuevos territorios lejos de su madre.

La Sabina mora es muy apreciada en jardinería, aunque todavía sigue siendo una rareza en los jardines particulares. Puede reproducirse por injerto sobre Thuia y Cupressus. Se cultiva con éxito en todos los jardines botánicos del Mediterráneo español. En Murcia se han hecho numerosas repoblaciones para aumentar su área de distribución. Es el árbol nacional de Malta donde recibe el nombre de Sandarac Gum tree en inglés y gharghar en idioma maltés. Su nombre Araar procede del idioma árabe y así se le llama comunmente en el norte de África.

Se han hecho estudios genéticos de los ejemplares murcianos y los resultados se han comparado con el genoma de los árboles norteafricanos, malteses y chipriotas. Sorprendentemente no se han encontrado diferencias significativas. De ello se deduce que la cupresácea Tetraclinis articulata presenta una gran homogeneidad y estabilidad genética, a pesar de llevar sus distintas poblaciones seis largos millones de años separadas.

Mi Tetraclinis murciano fotografiado el día 23 de octubre de 2016. Ya tiene 11 años y 8 meses de edad y está cada vez más alto y más hermoso.


12 comentarios:

  1. Gracias a tí, Tetraclinis. Muy interesante el hilo de vuestro foro.

    Un saludo

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  2. El otro día fui a la Sierra de Lijar Algodonales (Cádiz) y había Tetraclinis en la entrada y ya estaban como árboles de grande. Lo plantaron hace ya 20 años y ahora lo he vuelto a ver, me gustó verlos.

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  3. JR, por la experiencia que tengo con mi Tetraclinis cartagenero he comprobado que crece muy rápido, entre 40 y 80 centímetros anuales, por lo que calculo que hacia el año 2020 a los 15 años de edad superará los 7 metros de altura. Espero poder verlo. Será espectacular. A su lado tiene al árbol mundani de 26 años de edad y 22 metros de altura, que ahora está iniciando la floración que este año será magnífica. Su altísima copa está cubierta de capullos florales en escobillón. Un saludo.

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  4. Tienes de todo en tu jardín, Juan. Sorprende lo rápido que llega a crecer esta especie. En un monte cerca de donde vivía, en Málaga capital, plantaron hace pocos años varios Tetraclinis y ahora son arbolillos de unos 3 metros de altura, muy atractivos, sobre todo cuando muestran esos conos azules.

    un abrazo

    José Angel

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    1. Ojalá tuviera de todo, José Angel. En 24 años se me han muerto muchos árboles fantásticos por culpa sobretodo del hongo Armillaria mellea y del frio. Recuerdo especialmente varios mangos que me daban frutos deliciosos, papayas cargadas de frutos, dos plataneros de Canarias, uno de los cuales me dio un racimo con 92 plátanos buenísimos, una lima, varios castaños, baobabs, árboles de las salchichas, un par de árboles de teca, flamboyants, anacardos, etc.... Una verdadera masacre. Un abrazo.

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  5. Magnífic article Joan. A quina edat va escomençar a fer llavors? Als 10 anys?

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    1. Aproximadament als vuit anys. Ara en té dotze.

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    2. Estic plantant-ne damunt d'una sospedrada per a fer una tanca. De moment he aconseguit propagar-ne uns 150 de llavor

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    3. En Benidorm, en la cala tio Ximo algú en va plantar fa anys com a arbres ornamentals. Hui ho he visitat i hi ha prou de reclutament i s'està escampant molt bé en eixos sols pedregosos, pobres, solejats i amb prou d'inclinació. S'adapta millor q el halapensis

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    4. Té la supervivència assegurada, doncs.

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  6. Vos deixe unes fotos sobre tetraclinis en cala Ximo en Benidorm :https://twitter.com/josepvidalcanet/status/855475081593729024
    https://twitter.com/josepvidalcanet/status/855470737636851714

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