martes, 18 de diciembre de 2012

Gesnouinia arborea, la canaria más coqueta

Estrelladera, Follao hembra, Ortigón de monte, así llaman los canarios a la bellísima Gesnouinia arborea, una planta de porte arbustivo de la familia de las Urticaceae, única en su género y endémica de las islas centrales y occidentales del Archipiélago canario, es decir, las más húmedas y frescas: Tenerife, Gran Canaria, La Palma, La Gomera y El Hierro. Está ausente en el resto de islas de la Macaronesia. Su nombre le fue dado por el botánico francés Gaudichaud-Beaupré en 1830 en honor a su colega M. Gesnouin.

A simple vista se parece mucho a una parietaria gigante, de hecho ésta fue mi primera impresión cuando, después de recorrer unos 10 kms. dentro del palmeño Bosque de los Tiles, un lugar paradisíaco indescriptiblemente bello y conservado en toda su pureza, la vi por primera vez en mi vida bajo una penumbra intensa e iluminada por un rayo de sol que se colaba entre el espeso follaje de los tiles, laureles, viñátigos, barbusanos, palos blancos, marmulanos, follaos, peralillos de monte, mocanes... ¡Uauuu, una Gesnouinia, por fin!, exclamé al reconocerla enseguida a pesar de haberla visto sólo en fotografías. Se me antojó la cosa más bonita de todo el bosque. Estuve a punto de dar saltos de alegría, pero me contuve pues se acercaban dos parejas de visitantes alemanes y no quise que me tildaran de loco, aunque la verdad debo reconocer que a veces sospecho que mi afición es de psiquiátrico. Vaya subidón de adrenalina, sí, de adrenalina, pero de la buena, de la que nos hace segregar endorfinas a chorro en nuestro encéfalo y nos alarga la vida, nos rejuvenece, nos hace sentir vivos, felices, privilegiados, suertudos de poder disfrutar de las maravillas de esta Tierra nuestra, la única que tenemos. Creía que iba a volver de mi viaje a La Palma sin encontrarla y ahí estaba, esperándome, toda coqueta ella, iluminada por aquel inmenso foco de pasarela, creciendo como rupícola sobre aquel decorado de negrísima lava volcánica, mirándome divertida por haber provocado en mí aquella reacción hilarante.

 Hojas y flores de la Estrelladera anterior.

Gesnouinia arborea en el Parque Rural de Anaga situado en el extremo norte de la isla de Tenerife. Este magnífico ejemplar medía más de dos metros de altura con un tronco leñoso y grueso como mi antebrazo. Me la encontré caminando por la carretera a un metro escaso de la cuneta. Fue la segunda Gesnouinia que veía en mi vida. Su floración era realmente bonita, yo diría que luminosa, contrastando su color rosado-rojizo con el verde intenso de las hojas. Recomiendo ampliar las fotos con un doble click.

Otra magnífica Gesnouinia arborea de unos tres metros de altura en plena laurisilva, fotografiada a principios de mayo en el mismo Parque Rural de Anaga. Este arbusto canario de sotobosque  necesita luz, por lo que aprovecha cualquier claro de la Laurisilva para prosperar. Suele ramificarse desde la base. Las ramillas son tomentosas. En condiciones óptimas puede alcanzar los 5 metros de altura. Se cultiva facilmente en los jardines botánicos del archipiélago.

 Hojas de Gesnouinia arborea que guardan un gran parecido con las de la parietaria, aunque son más grandes pudiendo medir de 5 a 15 cms de longitud y de 3 a 5 cms. de anchura. Están cubiertas de tricomas muy suaves que les dan un tacto aterciopelado.

Envés de las hojas de Gesnouinia arborea con unas llamativas nerviaciones.

 Espléndida floración de esta Gesnouinia arborea fotografiada junto a la Casa Forestal del Parque Rural de Anaga en Tenerife a mediados de mayo.

Racimos de flores rosadas de la planta anterior.

Otra inflorescencia en racimo de Gesnouinia arborea.

Visión cercana de las pequeñísimas y apelotonadas flores de Gesnouinia arborea, que se disponen en panículas colgantes. Son monoicas, aunque funcionalmente se comportan como dioicas temporales, ya que primero se abren como femeninas, lo que se llama protoginia y tras la fecundación de su ovario por el polen de otra planta se abren como masculinas, evitando así la autopolinización. Las semillas son aquenios pequeños rodeados por el cáliz.

La estrelladera es muy escasa en la naturaleza, por lo que está protegida por la legislación tanto nacional como internacional. Está catalogada como vulnerable en la Lista Roja de la Flora vascular amenazada de España.




3 comentarios:

  1. Saludos
    Linda entada para linda planta, lo de dar saltos al ver una planta por primera vez no te pasa sólo a ti, yo más de una vez me he puesto colorado al darme cuenta que no estaba solo.
    Aprovecho para desearte unas felices Navidades a ti y a los habitantes de esas lindas islas.
    Un abrazo chicharrero.

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  2. Muchas gracias, Jesús.

    Yo también te deseo unas Felices fiestas y un Buen año 2013.

    Un abrazo mallorquín.

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  3. Juan, cuanto te entiendo también a mi me pasa lo mismo, a veces cuando veo una planta que no conocia, que ganas de saltar entran. Esta planta es preciosa, no la conocia. Un abrazo fuerte y felices fiestas.

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