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viernes, 28 de junio de 2013

Cabrahigos, cigüeñas y un pato

Curiosidades de Faro, la capital del Algarve.

Iglesia del Carmen (Igreja do Carmo), para mí la más bonita de la ciudad de Faro, que esconde un pequeño habitante verde en su hermosa fachada.

 Misma fachada anterior.

 
Higuera silvestre o cabrahigo, Ficus carica subsp. rupestris, creciendo entre las piedras de la Iglesia. Si uno piensa en lo improbable que resulta que una semillita como un granito de arena llegue hasta lo alto de la fachada con la defecación de un ave, se introduzca entre las piedras, germine, enraize prácticamente sin tierra y consiga sobrevivir no puede más que admirar la fuerza de la vida.

Iba yo paseando por el muelle de Faro admirando la belleza del Parque Natural da Ria Formosa y de pronto vi otro cabrahigo creciendo con las raíces entre las piedras de este edificio permanentemente humedecidas por el agua marina.

 Resulta admirable la capacidad de adaptación de las higueras. La pequeña higuerita asilvestrada no parecía tener ningún problema para absorber el agua salada y nutrirse con los minerales disueltos en el Océano Atlántico, sin que le afectase en absoluto la alta salinidad.

Los edificios de la ciudad de Faro son muy bonitos. Predominan las fachadas blancas y los tejados marrones de tejas romanas. En los más altos tienen su nido numerosas parejas de cigüeñas, Ciconia ciconia.

 Fachada del edificio anterior situado en la Plaza del Carmen (Largo do Carmo) con su respectiva parejita de cigüeñas en lo alto de la torre.

Detalle del nido y sus dos inquilinos.

Igreja Ortodoxa russa, situada entre la Rua General Teofilo da Trindade y la Plaza de San Luís (Largo de Sâo Luis).

En la cúpula del pequeño campanario una pareja de cigüeñas ha construido su nido.

No sé si vosotros sois capaces de distinguir el macho de la hembra. A mí me resulta imposible.

Aquí las podeis ver con más detalle.

Cuatro nidos de cigüeña, uno a la izquierda sobre una chimenea y tres sobre la estructura metálica de una antena.

Pareja de cigüeñas sobre la chimenea de la imagen anterior.

Los tres nidos construidos sobre la estructura de la antena.

Nido de cigüeñas sobre otro edificio.

Cigüeña soltera o viuda sobre una cruz.

Y para acabar un entrañable pato mudo argentino, Cairina moschata, que se paseaba entre las mesas de este bar recibiendo las atenciones y caricias de los clientes, sobretodo de este señor que parecía conocerlo bien.

El pato se dejaba acariciar como si fuera un gatito.



3 comentarios:

  1. Un pueblo con mucha vida.

    Saludos.

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  2. Efectivamente, Faro es la típica ciudad pequeña que todavía mantiene el encanto de un pueblo, pero con el bullicio de una ciudad que crece a toda velocidad. Un saludo.

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  3. Tuve la oportunidad de pasar un día en Faro hace cosa de un año, y me encantó, y curiosamente también me fijé en la gran cantidad de cigüeñas que había

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